Prepararme para enfrentar el campo laboral no fue una tarea fácil; sin embargo, experimentar las lecciones que este me dio, fue clave para convertirme en lo que soy ahora.  Como profesional de oficina, tuve la oportunidad de aprender que no siempre trabajas con personas que comparten el mismo entusiasmo o amor por el trabajo, así que es importante mantener tu enfoque y ser agente de cambio.  ¿Cómo?  Poniéndole interés a tus tareas, haciéndolas con amor y añadiéndole un poco de tu esencia, el toque personal.

Para mí, una profesional exitosa es aquella que se mejora cada día, la que aprende de sus errores y proyecta siempre su mejor versión a través de los distintos elementos que componen su imagen, incluyendo lo que dice y hace.  Aprovechando la celebración de asistentes administrativas en el mes de abril, te comparto 10 mandamientos que debes practicar para convertirte en una profesional exitosa, sin importar cual sea tu título o profesión.

Aléjate de los chismes, no promuevas la negatividad y atrae a las personas que verdaderamente te aporten bienestar, conocimiento y energía positiva.

 

No lo sabes todo, pero tienes el conocimiento, las destrezas y la capacidad para hacer las cosas bien.  No tiene que estar perfecto, con que esté hecho y excelente, es suficiente.  La calidad y la excelencia vienen de lugares honestos en nuestro interior; la perfección, viene del ego.

 

Para lograr esto deberás confiar en ti y cultivar una autoestima saludable.  Solo tú decides cuánto o de qué manera pueden afectarte las acciones y opiniones de los demás.  Practica la empatía con otros.

 

Ya te lo he dicho antes, pero mantenerte al día en temas y asuntos de tu área de interés es clave para poder ser mejor en lo que haces.  Lo que no practicas, deja de ser conocido y se olvida.

 

“La cosa más valiosa que puedes hacer es cometer un error, nada puedes aprender de ser perfecto”, decía Adam Osborne.  Aprende a reconocer la razón de tus errores, y en lugar de castigarte juzgándote por lo que hiciste “mal”, evalúa las lecciones positivas de tu error para que puedas evitarlo en el futuro.  Siempre se aprende algo, incluso de las situaciones más incómodas.

 

Pedir ayuda es vital para cualquier persona, pero si trabajas por cuenta propia esta será una herramienta muy poderosa para tu crecimiento.  De igual forma, si te encuentras desempeñando una labor en una empresa, necesitarás la ayuda de alguien en algún momento.  No es malo pedirla, lo grave es no hacerlo.  Una pregunta clave en cualquiera que sea tu rol es: ¿cómo te puedo ayudar?

 

Escucha activamente, modera tu tono de voz, mantén contacto visual, cuida la postura de tu cuerpo, respeta la opinión de otros, no generalices.  Esas son algunas de las cosas que pueden ayudarte a lograr una comunicación efectiva.  Evita suponer, pregunta lo que quieres saber para validar la información antes de llegar a conclusiones erróneas.

 

Si tú estás bien, puedes hacer tu trabajo bien; si tus emociones están en control, puedes dar lo mejor de ti a los demás; si tu mente tiene pensamientos positivos, tus acciones también lo serán.  La clave para que esto funcione de manera efectiva es cultivar el amor propio; amarte, respetarte, regalarte tiempo para crear un balance entre tus compromisos personales y profesionales.  Tu salud en todos sus aspectos, es una prioridad.

 

La apariencia personal es un conjunto de detalles que hablan de ti.  Va de la mano con la vestimenta, tus accesorios y los complementos que acompañan tu atuendo.  No descuides este aspecto, pues es uno de los más importantes para lograr una primera impresión positiva.

 

Tu nivel de compromiso con lo que haces viene del compromiso que tienes contigo misma.  Esto aplica para quienes trabajan en una empresa o aquellas que son profesionales independientes.

 

Es importante que recuerdes que nunca serás perfecta y tampoco alcanzarás un nivel específico de profesionalismo.  Más bien se trata de ser consistente a la hora de ejecutar tus tareas, respetar tus valores y continuar evolucionando para ser mejor en cualquier escenario laboral, o siendo tu propia jefa.   Si te gustó este contenido, compártelo para que más mujeres descubran este espacio y puedan desarrollar su mejor versión.

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