Como diseñadora de moda, una de mis responsabilidades es asesorar correctamente a las mujeres a la hora de elegir su vestimenta.  Aunque cada una tiene su encanto y su forma de ser o comportarse, hay una regla básica para lucir y proyectarse como una profesional.  Esa regla consiste en mantenerte siempre chic y NUNCA dejar de ser tú.  ¿Cómo se logra eso?  Eligiendo las piezas, los colores, los accesorios, las texturas y los zapatos que mejor resalten tus encantos y te hagan sentir cómoda.

Es bien importante que recuerdes que no siempre lo que lleva puesto el maniquí es lo que te queda bien a ti y tampoco todo lo que está trendy.  Los diseñadores de moda presentamos tendencias en las pasarelas que son parte de nuestras inspiraciones, pero no necesariamente son para todo tipo de ocasión, por lo que debes saber identificar lo que quieres proyectar y en qué lugar.  En este caso, sabemos que un vestido muy corto con mucho brillo, aunque sea lo último en la tendencia, no es el apropiado para ir a trabajar.  Tampoco las tenis cool que nos encantan [aunque a veces son necesarias para los días en que queremos salir corriendo] o las pantallas grandes y exóticas que se ven espectaculares, pero para el jangueo.

Esto no significa que el look profesional tiene que ser limitado o aburrido.  Al contrario, mientras más creativa seas, mejor lucirás.  Si te gusta seguir la moda, no tienes que dejar eso a un lado, puedes usar las tendencias para elegir colores y texturas o inspirarte de acuerdo a la época del año.  Por ejemplo, en el otoño se usan colores marrones, naranjas y tonos de amarillos.  El color blanco, por su parte, no pasa de moda y combina con todo.  Así que, la clave está en saber elegir los elementos adecuados.

Para romper con el mito de que la ropa del trabajo debe ser siempre de colores sólidos o neutrales, te muestro 3 opciones sencillas para añadir el toque chic que te distingue en la oficina y que nunca te puede faltar.

OPCIÓN 1:  LOS ACCESORIOS

Siempre digo que los accesorios son la clave para darle otro estilo a cualquier pieza de ropa de color sólido o incluso si es un estampado como este que tiene pequeños puntos negros.  El collar que llevo puesto no es demasiado exagerado, tiene colores brillantes y detalles en dorado que contrastan con la blusa logrando que se vea diferente a lo que siempre usamos.

OPCIÓN 2:  LOS COLORES BRILLANTES

Los colores llamativos son un must porque nos sacan de los aburridos neutrales o básicos que siempre llevamos.  Escoge una blusa de tu color brillante favorito y atrévete a ser diferente.   Esta blusa, además del color llamativo, tiene un detalle de volantes en las mangas que le añade un elemento sofisticado, único y diferente al conjunto de ropa.  El escote ya tiene un diseño, por lo que no necesitas añadir collar.  La ventaja de los colores sólidos es que siempre los podemos usar más de una ocasión y de varias formas.

OPCIÓN 3:  LOS ESTAMPADOS

Los estampados de flores son mis favoritos para la primavera y el verano.  Nos hacen lucir super femeninas y bien chic.  Si el estampado es pequeño, como este que llevo puesto, nos hará lucir visualmente más estilizadas.  Una de las ventajas de los estampados es que nos dan la opción de combinarnos con diferentes piezas y colores, ya sea en la blusa o en el pantalón.

Vestirte para el trabajo ya no tiene por qué ser aburrido.  Recuerda enfocarte en resaltar tu estilo, no el del maniquí ni el de la modelo de pasarela.  Las combinaciones que utilicé para darle el toque chic a mis outfits las encuentras en Janiushka’s.

Si quieres verte siempre diferente y chic, no dejes de ser tú y no olvides que tu cabello, las uñas y el maquillaje son parte del look”.

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