El trabajo en empresa

Algunas investigaciones revelan que no hay forma de comprobar con exactitud si la vestimenta realmente influye en la productividad de una persona, y otras muestran lo contrario.  Personalmente y por mi experiencia afirmo que sí, pues cada escenario laboral tiene sus necesidades particulares, incluyendo seguridad y comodidad.  Hay oficinas donde las normas de imagen y vestimenta son flexibles, mientras que otras requieren el cumplimiento de un estricto código de vestir.

Uno de los factores más importantes a la hora de establecer o definir un código de vestimenta es saber específicamente cuál es el propósito de implementarlo y qué imagen desea la empresa proyectar a través de su recurso humano.   De este modo, podría desarrollarse un conjunto de normas que permitan al empleado hacer su labor sintiéndose cómodo, pero cumpliendo con los estándares de la empresa en términos de imagen.

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Considerando que existen diferentes industrias, tipos de oficina, tareas específicas y áreas de trabajo, se puede decir que la vestimenta será un factor determinante para que cada individuo pueda realizar sus labores con mayor eficiencia y agilidad.  Por ejemplo:  una dama que trabaje haciendo diligencias fuera de la oficina, como envíos en el correo y compra de materiales, no estará muy cómoda utilizando un vestido sastre con tacos y un blazer.  Tampoco un vendedor de licores o cervezas estará cómodo si tiene que llevar el producto a diferentes restaurantes vestido de traje y corbata.  En el caso de un almacén de productos, los empleados necesitan estar cómodos y utilizar zapatos de seguridad, según lo requiere la ley.  Así que, hay varios factores que sí podrían influir directa o indirectamente en la productividad de cada persona dependiendo del tipo de trabajo que realiza.

Durante el tiempo que fui empleada en diferentes escenarios laborales, puedo decir que el atuendo fue un elemento determinante para mi productividad en días de mucho ajetreo.  Cuando tenía que cumplir con diferentes tareas era complicado hacerlo con rapidez, si llevaba zapatos con tacos o demasiados complementos en el outfit. Por lo general, terminaba el turno con mucho cansancio, lo cual afectaba mi ánimo para el día siguiente de trabajo.  Por el contrario, si en mi agenda tenía una reunión importante con el equipo de mercadeo de la empresa, la vestimenta era mucho más elegante y así se requería para comunicar efectivamente el mensaje deseado a nuestros consultores.

El trabajo desde casa: otra perspectiva

Actualmente, como emprendedora, trabajo desde casa y/o cualquier coffee shop; incluso desde la playa, si así lo quiero.  Aunque tengo la flexibilidad de quedarme con la pijama todo el día, no lo hago, pues no me siento igual de productiva o no me dan las mismas ganas de trabajar en mis proyectos.  Partiendo de esta premisa, la vestimenta sí tiene una gran influencia en la manera en que nos sentimos y, por lo tanto, en nuestro desempeño diario.  Varias de mis colegas experimentan la misma situación tanto con la ropa que usan como con el cuidado de su apariencia en general, así que la vestimenta es el denominador común que puede determinar cuán productivas y eficientes somos en nuestra agenda diaria.

¿Qué puedes hacer como patrono o dueña(o) de negocio?

De acuerdo con lo antes mencionado, es imperativo estudiar bien cuáles son las necesidades particulares de la empresa o negocio y qué necesita el empleado para sentirse bien mientras trabaja, lo cual puede garantizar mayor productividad y compromiso de su parte.  Realizar una investigación interna que permita conocer la opinión del recurso humano respecto a su estado de ánimo con la ropa, accesorios y otros elementos de la imagen, podría ser muy útil para evaluar cuál es la situación actual de la empresa en términos de la productividad de los empleados.  Por otra parte, si todavía no hay normas o políticas de vestimenta y apariencia definidas, es recomendable invertir en la creación e implementación de estas.  Una vez puesto en práctica el código o las nuevas políticas, será necesario repetir la investigación y hacer una comparación entre los resultados obtenidos para llevar a cabo los cambios necesarios.

Si necesitas asesoría en este tema, no dudes en contactarme enviando un correo electrónico a dearblazerblog@gmail.com.  Si te gustaría que ofrezca un taller o charla enfocados en los temas de imagen profesional, vestimenta y apariencia personal, puedes completar el siguiente formulario y me estaré comunicando contigo para más detalles.

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Siempre hay espacio para mejorar, y estaré encantada de compartir mis conocimientos con tu recurso más valioso.

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